Registrar una marca pareciera ser un simple trámite a realizar ante una oficina de gobierno y que no debiera llevar más de unos cuantos días, sin embargo este proceso llega a tomar 6 meses y a veces más tiempo.

La razón o razones las podemos entender si nos remontamos al pasado y pensamos en un caso hipotético, veremos que hace 50 años nuestro abuelo o padre al iniciar un negocio no tenía el conocimiento, ni la necesidad de registrar su marca y su negocio iba bien, es al paso de los años que el negocio prospera y cada vez le va mejor. Y llega el momento en que pueda ser que tras varios consejos recibidos, o por identificar la necesidad de diferenciar sus productos de los de la competencia, o por tener que enfrentar a un familiar o conocido que ha empezado a usar el nombre de su negocio o de sus productos sin su permiso, es que decide que debe proteger su marca, se da cuenta que debe evitar que la copien o se haga uso no autorizado por algún tercero de mala fe, aprovechándose del prestigio y calidad, que a través de los años de trabajo, dedicación y esfuerzo le ha costado lograr, pues hace 50 años, había menos de 300 mil marcas registradas eran pocos los empresarios que registraban y patentaban pues no se tenía el conocimiento ni se le veía el valor agregado. En aquellos años registrar una marca era relativamente fácil porque los requisitos que se exigía cumplir eran mínimos, además de la baja probabilidad de que una solicitud se pareciera a una marca ya registrada o una solicitud previa en trámite; hoy día se está ante casi 2 millones de registros y el proceso se ha vuelto más complejo con el paso del tiempo ya que implica la revisión de la marca a registrar a través de un estudio extenso entre productos, servicios y su parecido con otras marcas existentes y así como contra las solicitudes en trámite en México, en base a estas revisiones se llega a determinar su registro o rechazo, es por todo eso que el trámite llega a tomar entre 6 y 10 meses en los mejores casos.

Con todo esto podemos darnos cuenta de que éste no es un trámite tan simple y entenderemos porqué se requiere de más tiempo para comparar la nueva solicitud contra las marcas registradas, y también con los productos y servicios que se quiere proteger (principio de especialidad), analizar el o los circuitos comerciales donde participa el negocio y otros elementos igual de relevantes que deben ser considerados para conceder un registro: por ello es posible, por ejemplo, encontrar varias marcas La Corona que identifican exitosamente a sus productos o servicios (cervezas, detergentes, chocolates entre otros). Es ahí donde entran los criterios de aceptación y rechazo, siempre con el objetivo de proteger las marcas existentes y a los dueños de las mismas.

Aún cuando consideremos que 6 meses son mucho tiempo podemos ver que México no tiene un plazo tan largo en promedio si podemos ver en otras partes del mundo como en EU, Europa y otros países  donde el proceso de registro lleva de entre 18 y 24 meses sin contar los meses que consume el caso de tener que explicar a la oficina registradora el “porque mi marca La Corona es diferente” y por tanto debe ser concedida.  

El tiempo de registro siempre será poco contra los probables riesgos de no llevar a cabo este proceso, vale la pena invertir esos 6 meses y tener su marca registrada, siempre serán más los beneficios.

José Luis Sánchez.

Senior Partner / Director General Ingenia.

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